Facturación electrónica y VERI*FACTU: dos conceptos diferentes que no debemos confundir
En los últimos meses, muchos despachos profesionales y asesores fiscales se han visto inmersos en un mar de novedades legislativas sobre facturación. Entre ellas destacan dos términos que, aunque relacionados, no significan lo mismo: la factura electrónica y las facturas verificables (VERI*FACTU).
En este artículo aclaramos en qué consiste cada una, qué dice la normativa actual y cómo afecta a los despachos y a sus clientes.
¿Qué es VERI*FACTU?
VERI*FACTU no es un formato, sino un sistema o protocolo. Fue introducido por el Real Decreto 1007/2023 y desarrollado por la Orden HAC/1177/2024.
El objetivo es garantizar que los programas de facturación cumplan con unos requisitos muy claros:
- Trazabilidad: todo lo que se haga con una factura queda registrado.
- Integridad: no se pueden borrar facturas; solo anularlas, y siempre dejando rastro.
- Autenticidad: el origen de la factura debe poder verificarse.
- Inalterabilidad: no se permite manipular datos una vez emitidos. Se puede hacer una factura sustitutiva para corregir algún error en una factura ya validada.
En la práctica, esto significa que cualquier software de facturación debe estar certificado y garantizar que sus facturas son “verificables”. Por ejemplo, en BALTER ya estamos emitiendo facturas verificables tanto en PDF con código QR tributario como en formato electrónico, con la URL de validación de la AEAT en sustitución del QR.
Ilustración 1: Extracto de factura electrónica verificable
¿Qué es la factura electrónica?
La factura electrónica es, en cambio, un formato estandarizado de factura, regulado en España principalmente por la Ley Crea y Crece y la futura normativa técnica asociada.
Se trata de un documento electrónico estructurado, con campos normalizados, que permite que todas las facturas se emitan y procesen de la misma manera. Esto facilita la interoperabilidad entre empresas, despachos y Administraciones Públicas.
Lo importante:
– La factura electrónica no es un sistema de control antifraude en sí misma.
– Es simplemente un formato obligatorio, que a día de hoy aún no tiene fecha de entrada en vigor definitiva para el ámbito B2B, aunque se estima que será a partir de 2027.
Entonces… ¿cómo se relacionan?
Aquí surge la confusión más habitual:
- VERIFACTU = sistema de control y verificación. Garantiza que el software de facturación cumple con la Ley Antifraude y que todo lo emitido queda registrado.
- Factura electrónica = formato estandarizado. Asegura que todos emitimos facturas de la misma manera, pero debe ser también verificable y cumplir con VERI*FACTU.
En otras palabras: todas las facturas electrónicas deberán ser verificables, pero no todas las facturas verificables son electrónicas. Hoy en día podemos emitir una factura verificable en PDF con QR y cumple la normativa.
¿Qué implica para los despachos profesionales?
Para los despachos y asesores fiscales, estas novedades tienen varias consecuencias:
- Software certificado: ya no es posible utilizar programas que no cumplan con VERIFACTU. La Ley Antifraude lo prohíbe expresamente y las sanciones por incumplimiento son muy elevadas.
- Gestión más segura: aunque exige adaptación, VERIFACTU aporta seguridad, control y un registro fiable de la facturación de los clientes.
- Valor añadido para los clientes: un despacho que asesora en estos temas no solo cumple la ley, sino que acompaña al cliente en su transformación digital, ganando confianza.
- Declaración responsable: deben saber que los programas que emitan las facturas a partir de ahora deben contar con su declaración responsable, indicando que cumplen con la normativa VERIFACTU, y asesorar a sus clientes indicándoles que no deben adquirir programas que no cumplan con este requisito.
Conclusión
La diferencia entre factura electrónica y VERIFACTU es clara: una regula cómo debe ser el formato de la factura y la otra establece qué requisitos de control y seguridad debe cumplir el software que la emite.
En el día a día de los despachos, es esencial comunicar esta diferencia a los clientes para que entiendan que cumplir con VERIFACTU ya es obligatorio, mientras que la factura electrónica obligatoria llegará en los próximos años.
En resumen: ya estamos en la era VERIFACTU y debemos prepararnos para la era de la factura electrónica.